porque no vienes nunca.
Te llaman: porvenir,
y esperan que tú llegues
como un animal manso
a comer de su mano.
Pero tú permaneces
más allá de las horas,
agazapado no se sabe dónde.
... Mañana!
Y mañana será otro día tranquilo
un día como hoy, jueves o martes,
cualquier cosa y no eso
que esperamos aún, todavía, siempre.
De nuevo Ángel.
Porvenir... esa extraña sensación expectante, que nos mantiene a la espera de que algo suceda, que cambie el día, que llegue la hora de algo indescriptible, poderoso, excepcional que esperamos que nos haga especiales, un prota de nuestra novela autobiográfica, esa sensación que nos hace mantenernos en vela hasta altas horas de la noche, negándonos a poner broche a la jornada, pues aun debe acontecer algo que haga que ese día, haya merecido la pena vivirlo.
Chicos, no desperdiciéis la vida sentados esperando algún episodio digno de la inmortalidad que anotar a vuestro diario, salid a la calle a buscarlo.
Al fin y al cabo, no somos tan especiales como creen nuestras madres pero tampoco tan prescindibles como creemos nosotros.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar"
Saludos Sinduendos
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